Mi pareja me acosa 😱

Se entiende por acoso toda actitud de un tercero que invade nuestra libertad y trata de condicionarnos y limitarnos en el normal desarrollo de nuestra vida.

Lo normal es que nuestra pareja nos aporte cosas buenas y nos apoye en todo caso con la injerencia y los problemas con el resto de las personas y ámbitos de nuestro día a día.

Divorcio y acoso

Cuando en vez de ser un apoyo nuestra pareja es el problema y nos sentimos coaccionados, lo mejor es cortarlo a tiempo ya sea con una terapia de pareja con ánimo constructivo para salvar la relación o plantear la separación o el divorcio.

Todo es valorable y hay grados.

Se debe tener en cuenta la actitud de nuestro cónyuge, pero también nuestro comportamiento propio, así como la reacción de ambas partes al comportamiento del otro.

Si los hechos son violan la intimidad o integridad física o psicológicas será susceptible incluso de constituir un delito en el ámbito familiar susceptible de la correspondiente denuncia.

No suele ser una situación aislada sino en muchos casos diferencias de pareja que no se han sabido gestionar y se van de las manos.

Lo más importante es mantener una relación de respeto y mantener el mejor canal de comunicación posible con nuestra pareja o ex pareja a pesar de que pueda no ser recíproco salvo que la situación sea tan grave que como hemos reiterado los hechos puedan ser constitutivos de responsabilidad penal.

Cada persona aguanta lo que quiere y es por ello que se trata de una decisión muy personal.

¿Aguanto o me divorcio?.

Cada persona debe de saber qué tipo de relación quiere vivir, qué relación tenía en su momento al comienzo del proyecto de pareja y si es viable mantenerlo en el futuro.

Hay relaciones verdaderamente tóxicas que se deben cortar y hay situaciones que temporalmente están condicionadas por las circunstancias o por conflictos descontrolados.

La decisión es muy personal, el primer paso antes de acudir a profesional o de hacerlo extensible a terceros hablarlo en pareja.

Si es imposible hablarlo toca la intervención de profesionales o terceras personas (familiares y amigos del entorno que no estén posicionados en favor o contra de uno y otro) para mediar.

Si tampoco es posible lo mejor que puede pasar es acudir al divorcio a tiempo. Divorcio controlado o cuanto menos separación de las vidas para que la relación no se deteriore aún más.

Nosotros somos expertos en hacer fácil una ruptura.

Pueden existir hijos, bienes y deudas y una serie de vinculaciones y condicionantes que complican aún más la ruptura.

Normalmente no suponen un problema, sino que verdaderamente es algo bueno que se puede gestionar de manera beneficiosa para todas las partes.

Cuando no es posible lo más normal es que exista un periodo de sufrimiento innecesario o la imposición de una sentencia de un Juez que puede suponer la peor regulación posible para ambos.

Tener un hijo es algo maravilloso.

Tener bienes es algo tremendamente positivo.

Y las deudas evidentemente son malas, pero siempre devienen de una necesidad que se ha cubierto con dicha prestación económica.

Todo es posible con buena fe y gestión responsable pero si existe una situación de coacción precisamente cuanto más vínculos más tarea de mediación hay que realizar para evitar que la ruptura familiar suponga grandes perjuicios económicos y paternofiliales.

[Total:2    Promedio:5/5]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *